Felicidades por otro día más de vida.

 ¿A quién le pertenecerá el silencio que habita entre dos seres que se piensan?


¿Cuántas veces se podrá comenzar de nuevo antes de que parezca que siempre huimos de la felicidad?


Si hoy fuera tu cumpleaños y no te hablase, ¿seguiría siendo una celebración o solo un día más?


Hace años prometí no escribir a nadie más de esta forma, pero, por Dios, juro que, al ser una desconocida para mí, fue tan fácil volver a caer en este juego de fallarme una promesa más, solo para decirte que me honra saber que existes y que hoy celebramos tu vida, tu aliento y tu palpitar.


Posdata: ¿Qué dolerá más: perderme o tener que acostumbrarte a no buscarme?